martes, 28 de junio de 2016

Recomendaciones para el verano de los más pequeños

¡Ha llegado el verano! Y con él; el buen tiempo, las piscinas, el sol, el mar... Por ello, debemos tener en cuenta ciertas recomendaciones para nuestros pequeñosEn este caso nos vamos a centrar en cuidados básicos sobre los siguientes temas. 

PROTECCIÓN SOLAR
Los bebés y los niños menores de 3 años son los más vulnerables a los efectos nocivos de las radiaciones. Especialmente aquellos niños de piel blanca, rubios, pelirrojos, pecosos, con lunares numerosos y/ o con antecedentes familiares de cáncer de piel.

Es importante establecer hábitos de fotoprotección tanto en playas, piscinas, montañas, cómo cuando se realizan actividades al aire libre. Es fundamental su uso correcto. Para ello debemos:

  • Evitar la exposición prolongada o en horas centrales (12 a 16 horas).
  • Utilizar sombrillas y/o saber dónde hay lugares con sombra.
  • Utilizar cremas que sean resistentes al agua. Con factor de protección alto; con protección frente a rayos UVA y UVB
  • Utilizar ropa que sea de color claro y que cubra parte del cuerpo, gorros, gafas de sol etc. 
  • Las cremas deben aplicarse entre 15 y 30 minutos antes de la exposición. Hay que repetir el proceso cada 2 horas y tras el baño
  • Extremar la precaución en las zonas más sensibles o con lunares (utilizar protección total).
Tener en cuenta que en días nublados debemos seguir las mismas recomendaciones. A los niños menores de 6 meses no se les debe exponer directamente al sol. 


SEGURIDAD EN EL AGUA
Chapotear en el agua es algo que les encanta a los niños. Por eso, debemos tener ciertas precauciones para evitar cortes de digestión o accidentes. Los accidentes más frecuentes en el agua son en piscinas privadas y en niños menores de 6 años.
  • Valorar siempre la presencia de un adulto y no perderlos de vista.
  • Utilizar flotadores
  • Localizar los puestos de primeros auxilios.
  • Reposar tras la comida evitando actividad física y baños en aguas frías. Hacer la entrada de forma progresiva.
  • Utilizar gafas de bucear para proteger los ojos y secar los oídos tras el baño. 
  • Utilizar chanclas para evitar hongos, verrugas...

HERIDAS
Los cortes y heridas son especialmente frecuentes en verano. Ante cualquier corte o herida sencilla; estos son los pasos a seguir:
  • Lo primero que debemos hacer es lavarnos bien las manos con agua y jabón.
  • Limpiar la herida con jabón y aclarar con un buen chorro de agua. 
  • Secar la herida con gasas estériles dando pequeños toques de dentro hacia fuera. No usar algodón ni productos como polvos o pomadas sin que hayan sido indicados. 
  • No extraer objetos clavados a no ser que sean muy pequeños y visibles.
  • Presionar la herida con una gasa si sangra.
  • Aplicar un antiséptico y valorar si precisa tapar o no. 
En heridas más profundas, con objetos clavados, que no cede el sangrado o con alto riesgo de infección, acudir al centro sanitario más cercano para su valoración.

CUIDADOS GENERALES EN VERANO


  • Beber abundantes líquidos (agua) para evitar deshidratación, especialmente cuando hace mucho calor.
  • Cuidado con las picaduras de insectos. Tener un repelente o una crema para aliviar las picaduras.
  • Llevar una alimentación equilibrada. Aumentar consumo de fruta y verdura fresca. Controlar helados, chucherías, bollerías, refrescos y zumos de tetra brik. 
  • Tener siempre a mano un botiquín.
  • Uso correcto de casco, rodilleras y otros dispositivos para evitar accidentes. 

BOTIQUÍN
¿Qué incluir en el botiquín infantil de casa? 
Cuidados niño heridas
Pixabay
  • Un termómetro
  • Antiséptico para curar heridas: clorhexidina, povidona yodada, alcohol. 
  • Apósitos adhesivos (tiritas) para tapar heridas pequeñas. 
  • Gasas y esparadrapo para cubrir heridas más grandes. 
  • Suero fisiológico (en bote o ampollas individuales) para la limpieza de la nariz o de los ojos.  
  • Un medicamento analgésico-antipirético para tratar la fiebre y el dolor. Los más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno
El botiquín también lo utilizaremos para guardar la medicación de uso ocasional que necesitan los niños con alguna enfermedad crónica.

En caso de viajes o periodos de vacaciones fuera de casa es recomendable llevar un botiquín similar, que sea fácil de transportar. No olvidar la medicación habitual que algunos niños puedan tomar diariamente.

En función de las circunstancias del viaje valorar añadir otros productos como:
  • Protector solar
  • Repelente de insectos y algún producto para aliviar sus picaduras. 
  • Solución de rehidratación oral
  • Medicación de urgencia para casos especiales; como por ejemplo autoinyector de adrenalina para alergias de riesgo, anticonvulsivantes en niños epilépticos, etc. 

Importante también acordarnos de llevar la tarjeta sanitaria de todos los miembros de la familia y una copia del calendario vacunal de los niños actualizada.

Lo siguiente ya es....DISFRUTAR DEL VERANO!


Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Maria Eugenia Milagro Jiménez

Enfermeras especialistas en Pediatría. 

Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN@AEPANenfermería


Bibliografía

martes, 21 de junio de 2016

Consejos para disfrutar de un verano saludable







En verano el ritmo de vida cambia, el buen tiempo y el calor invitan a realizar diferentes actividades en contacto con la naturaleza y el aire libre.

Para poder disfrutar de nuestras vacaciones es importante tener en cuenta una serie de consejos para prevenir problemas de salud.

ALIMENTACIÓN Y EJERCICIO

Hay que adaptar la alimentación para estar bien hidratados y evitar problemas gastrointestinales:

  • Realizar comidas ligeras con abundantes frutas y verduras bien lavadas.
  • Garantizar una correcta hidratación bebiendo agua con frecuencia (2 litros/día) aunque no se tenga sensación de sed, evitando bebidas alcohólicas, azucaradas y gaseosas.
  • Vigilar la conservación de los alimentos expuestos al calor teniendo especial cuidado cuando los transportamos de excursión o a la playa y con los alimentos más susceptibles como los lácteos, quesos y huevos crudos o poco cocinados. Se requiere una refrigeración adecuada en nevera portátil para evitar crecimiento de bacterias que puedan producir enfermedades.
  • Realizar actividad física de mayor intensidad durante las horas de menos calor, evitando la franja horaria de 12 a 17 horas. 

PROTEGERSE DEL CALOR

Exponerse al sol durante mucho tiempo o mientras realizamos ejercicio intenso puede producir pérdida de agua y sales que provoquen un golpe de calor. Los síntomas que aparecen son: aumento de la temperatura corporal (39°C o más), piel roja, caliente y seca, dolor de cabeza, mareo, náuseas, taquicardia e incluso pérdida de conocimiento que requiere atención sanitaria.

Para prevenir los golpes de calor hay que mantenerse bien hidratado, reducir la actividad física, protegerse del sol en lugares frescos y llevar ropa ligera, holgada y transpirable.


PISCINAS Y BAÑOS

Las zonas de baños son lugares que requieren especial atención:

  • Utilizar protección solar adecuada al tipo de piel y edad aplicándola al menos 30 minutos antes de la exposición y renovarla cada 2 horas y después de cada baño.
  • Se recomienda cubrir la cabeza con un sombrero o gorro en exposiciones prolongadas y utilizar gafas de sol homologadas.
  • Realizar una entrada progresiva al agua, sobre todo tras las comidas o la exposición prolongada al sol para no presentar alteraciones gastrointestinales.
  • Para prevenir los accidentes en el agua hay que respetar las normas de seguridad en las zonas de baño, comprobar la profundidad del agua antes de zambullirse para evitar traumatismos craneales o lesiones medulares, utilizar dispositivos de flotación para las personas que no saben nadar o mientras se practican deportes acuáticos de riesgo. Vigilar especialmente a los niños durante el baño y evitar bañarse tras ingerir alcohol o por la noche.
Pixabay

PERSONAS MÁS VULNERABLES
Las personas más vulnerables a las altas temperaturas y al efecto del sol que precisan especial cuidado son los niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas.

En estos casos las recomendaciones son las mismas que para el resto de la población pero prestando mayor atención para que las cumplan:

  • Insistir en una adecuada ingesta de líquidos en personas mayores que no sienten sed. 
  • Ofrecer agua a menudo a los niños y a los bebés ponerlos al pecho con más frecuencia.
  • No dejar a nadie en un vehículo estacionado y cerrado, aunque sea por poco tiempo.
  • Mantener los medicamentos en un lugar fresco, sin exposición directa al sol para no alterar sus propiedades y comprobar que la medicación que se toma no aumenta la sensibilidad de la piel al sol. 
  • Si un anciano vive solo, pasar a visitarle o llamarle a diario.
  • Los enfermos crónicos deben consultar al médico ante cambios en su estado de salud.

Cristina Areta Cuesta
Laura López Suárez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria.


Bibliografía:



martes, 14 de junio de 2016

Cuidados dermatológicos durante el verano

El cambio climático es un fenómeno con un gran impacto socio sanitario. La actividad de la radiación ultravioleta se correlaciona con un aumento de la morbilidad y mortalidad asociada a determinadas patologías cancerígenas
  1. Cuida tu piel hidratándola. El verano es una estación más húmeda que el invierno, según dónde se viva, pero siempre debemos hidratarnos. Seleccionaremos cremas o emulsiones adecuadas a las características de nuestra piel, pues tanto el agua salada como la clorada aumentan la sequedad. Para las personas con piel atópica o muy seca, la hidratación es fundamental.
  2. Protege tu piel del sol. Tras el invierno estamos deseosos de pasar tiempo al aire libre, pero recuerda que en primavera y verano  aumenta la radiación UV y no es raro que nos despistemos y suframos quemaduras solares en los primeros días de sol. El uso razonado de los baños de sol debe de ir acompañado de una fotoprotección adecuada.

Cuidados piel verano
Pixabay

Clasificación de los  fotoprotectores:
      • a) Físicos. Son minerales que dispersan o reflejan la luz -los rayos ultravioleta y los infrarrojos-, son opacos y evitan su paso a la piel. Podemos encontrar los elaborados a base de arcillas, caolines, óxido de cinc y óxido de titanio.
      • b) Químicos. Absorben la radiación UV que incide sobre ellos y la transforman en energía no dañina a la piel. Entre estos tenemos salicilato de benzilo y bencil cinomato y mexoryl SX XL.
      • c) Mixtos. Es el resultante de la mezcla de los dos anteriores. Son más potentes y generalmente se utilizan derivados generalmente del benzotriazol.
      • d) Biológicos. Actúan como antioxidantes y evitan la formación de radicales libres (son protectores del ADN). Para ello se emplea la vitamina A, C y E. El factor de fotoprotección (FPS) es el índice numérico multiplicado por 10, que nos sugiere el tiempo que podemos permanecer expuestos al sol sin riesgo de quemadura. Cuanto mayor sea el FPS, más alta será la fotoprotección frente al sol (UVB).
  

Mª del Carmen Martín de Aguilera Moro
Enfermera de Dermatología. Hospital Reina Sofía (Tudela)
Delegada en Navarra de la Asociación Nacional de Enfermería Dermatológica e Investigación del Deterioro de la Integridad Cutánea (ANEDIDIC)

Federico Palomar LLatas
Presidente de la ANEDIDIC.


Bibliografía
  • Palomar Llatas F., Lección inaugural curso académico 2011/12. Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”. Enfermería Dermatológica. Nº 13-14  mayo-diciembre 2011.

martes, 7 de junio de 2016

Cómo afrontar los exámenes finales

Nos encontramos en época de exámenes, situación estresante que puede generar ansiedad en muchos jóvenes. Como decíamos en el post “Ansiedad: ¿respuesta del organismo normal o patológica?, esta ansiedad “se trata de una respuesta normal de nuestro organismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones desafiantes y peligrosas de la vida cotidiana”, como son los exámenes. Por lo tanto, un poco de ansiedad nos va a venir bien, nos activará y nos permitirá estudiar y realizar exámenes de manera más eficiente.

El problema surge cuando el nivel de ansiedad es tal que nos impide concentrarnos, nos bloquea o nos genera temor o sufrimiento. Si es el caso, podemos tratar la ansiedad con técnicas de relajación como la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva de Jacobson (páginas 6-16 o audio guiado) , el entrenamiento autógeno de Schultz o la visualización.

Pero sin duda lo mejor es prevenir trabajando en cuatro frentes:

1. Adoptar unos hábitos de vida saludables, sobre todo en época de exámenes.
2. Tener una técnica eficaz en el estudio.
3. Tener la motivación suficiente.
4. Realizar una preparación mental.


Cómo afrontar los exámenes
Pixabay

Entre los hábitos de vida saludables cabe destacar:
  • Prescindir de estimulantes: café, bebidas energéticas, ciertos fármacos, otros tóxicos…
  • Llevar una dieta completa y equilibrada, realizando 5 ingestas al día, incluyendo fruta y verdura, evitando excesos de grasas y proteínas, con desayunos con suficiente cantidad de hidratos de carbono.
  • Ejercicio físico: realizar algo de ejercicio físico cada día (andar a ritmo rápido durante media hora puede ser suficiente) nos permitirá sacar mayor rendimiento al tiempo que dediquemos al estudio.
  • Postura adecuada durante el estudio.
  • Sueño: dormir un número de horas suficiente (7-8 horas) y preferiblemente siempre en el mismo horario
Para poder estudiar bien son necesarios una buena planificación, un lugar de estudio adecuado y emplear técnicas de estudio eficaces. Las técnicas de estudio incluyen: tomar apuntes, lectura comprensiva, subrayado, los esquemas, el resumen, la asimilación, el repaso y conocer los distintos tipos de exámenes.

Las claves que nos ayudarán a mantener una buena motivación son:
  • La aplicación de técnicas y métodos de estudio y memorización.
  • El conocimiento de los fines de nuestro estudio.
  • El rendimiento que ofrezcamos y el producto resultante, que nos indicará si llevamos el camino correcto.
  • La ampliación de conocimientos y su aplicación.

Para prepararnos mentalmente, deberemos identificar nuestros pensamientos negativos (“no voy a aprobar”, “esto es imposible”, “no tengo tiempo”) y sustituirlos por otros pensamientos más racionales y realistas (“lo he conseguido otras veces”, “voy a dejar de pensar en el bloqueo porque no me sirve de nada y empezar a estudiar ya”, “lo peor que podría ocurrir en realidad no es tan horrible”).


Rubén Maeztu Ugarte
Enfermero especialista en Salud Mental
@rmaeztu
Miembro de @AnesmNavarra



Bibliografía

martes, 31 de mayo de 2016

Nunca es tarde para dejar de fumar

El tabaquismo es la primera causa evitable de enfermedades y muerte prematura en España. Es muy conocido por todos que fumar provoca graves perjuicios para la salud personal y del entorno que nos rodea, pero nunca es tarde para abandonar el tabaco y disfrutar de los beneficios que nos aporta. 

¿QUÉ BENEFICIOS OBTENGO AL DEJAR DE FUMAR?

  • Mejoría de la capacidad respiratoria y cardiovascular que aumenta la oxigenación, disminuye la tos y las limitaciones para realizar actividades físicas, permitiendo una vida más activa.
  • Disminución del riesgo de padecer cáncer y otras enfermedades derivadas del consumo de tabaco.
  • Mayor libertad y control sobre tu vida disminuyendo los niveles de ansiedad.
  • Aumento de la agudeza del los sentidos del olfato y el gusto que te permitirá volver a disfrutar de sabores y olores perdidos.
  • Mejoría de la vida sexual y aumento de las posibilidades de concepción además de evitar riesgos durante el embarazo para favorecer el nacimiento de un niño sano.
  • Mejoría del aspecto físico: la piel está más oxigenada y retrasa la aparición de arrugas y manchas. Además mostrarás una boca más sana con un aliento fresco y dientes más blancos.
  • Serás ejemplo para tu entorno y familia, evitando a su vez convertirlos en fumadores pasivos.
  • Ahorro económico que permitirá invertir tu dinero en otras necesidades o caprichos.
Aquí podrás ver los beneficios desde los primeros minutos de dejar de fumar hasta años después.



Tabaquismo. Dejar de fumar
Foto: Pixabay

¿QUÉ PUEDO HACER PARA DEJARLO?


La mejor medida para la prevención del tabaco es no empezar nunca a fumar y evitar ambientes con humo, para ello es muy importante insistir en no iniciar el consumo en edades tempranas informando en profundidad a adolescentes y jóvenes de las consecuencias del tabaco, fomentando entornos y actividades saludables.

Una vez que has decidido dejar de fumar lo primero es establecer el nivel de dependencia a la nicotina a través del Test de Fagerström y tu motivación en ese momento con el Test de Richmond que facilitará el diseño de tu estrategia. En tu centro de salud te facilitarán estas herramientas y te acompañarán muy de cerca en este proceso tanto en consulta de enfermería como de medicina.

  • Para empezar, establece una fecha concreta para dejar de fumar en un plazo menor de un mes, evitando épocas de estrés que te lleven a aplazarlo. 
  • Es importante que lo comuniques a las personas de tu entorno para que te apoyen y te comprendan.
Conciénciate de que aparecerán dificultades en el camino derivadas de la abstinencia a la nicotina y planea estrategias para afrontarlas con éxito.
  • Elimina el tabaco y todo lo que te recuerde fumar de tu entorno para evitar tener tentaciones.
  • Sentirás un fuerte deseo de fumar, pudiendo acompañarse de otros síntomas físicos y psicológicos derivados de la abstinencia a la nicotina que cederán en unas 2- 4 semanas tras dejar de fumar.
  • Transcurrido este tiempo el deseo es menor. Es importante no confiarse puesto que la simple idea de que un cigarrillo no importa puede llevarnos a una recaída.
  • No obstante la recaída puede formar parte del proceso de dejar de fumar, no lo asumas como un fracaso sino como una alerta que te permita analizar los motivos que te han llevado a fumar de nuevo y trata de pensar en el tiempo sin tabaco y los beneficios que has obtenido.

¿QUÉ RECURSOS PUEDEN AYUDARME?

  • Centro de salud: consultas individualizadas, terapias grupales de apoyo, tratamientos farmacológicos para quien lo precisa y actividades comunitarias de educación para la salud en prevención del hábito tabáquico.
  • Guías y libros para dejar de fumar editadas por organismos públicos.
  • Grupos de apoyo en el entorno de la comunidad que incluyen exfumadores.
  • Páginas web de información y estrategias para dejar de fumar. (Prevención del Tabaquismo, página del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, MSSSI)
  •  Programas online para dejar de fumar: 


Recuerda: "Nunca es tarde para dejar de fumar".

Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria.


Bibliografía:

martes, 24 de mayo de 2016

Claves para prevenir accidentes infantiles

Con la llegada del buen tiempo se elevan las cifras de niños que acuden a los servicios sanitarios por haber sufrido un accidente. En la etapa infantil, los accidentes son la primera causa de muerte en Europa, por eso es tan importante la prevención de aquellas situaciones que suponen un riesgo potencial.

Es indudable que el riesgo de un niño para sufrir uno u otro tipo de accidente va a depender de su edad y su desarrollo psicomotor. Además se observan dos picos de aumento de la incidencia, en los niños de 1 a 3 años y después, durante la adolescencia. Por orden de prevalencia, los accidentes más comunes en la infancia son: 
  • Caídas
  • Golpes
  • Cortes 
  • Quemaduras 
La vigilancia de los niños más pequeños por parte de los progenitores, no dejarlos en lugares altos sin barandillas (cama o cambiador), tener los productos químicos fuera de su alcance, y poner siempre los cinturones de seguridad en sillas de paseo, tronas y los soportes de seguridad para el vehículo son las principales recomendaciones.

Prevención accidentes infantiles

En niños más mayores, la enseñanza de la seguridad vial y el ejemplo de sus progenitores es un pilar fundamental para prevenir accidentes, además de tener cuidado con balcones, terrazas, piscinas u animales desconocidos. Procurar que jueguen en lugares seguros, y que se mantengan alejados de la cocina y fuentes de calor también son recomendaciones importantes.

Mención especial requieren la prevención de los ahogamientos en esta época del año, suelen ser las piscinas privadas (sin vigilancia) las que registran más tasas de accidentes. Además en los últimos años han saltados a los medios numerosos casos de asfixia del niño por olvido en el vehículo, para lo que ya se han realizado varias campañas de prevención.

Es importante que los padres sepan cómo actuar antes un accidente y cómo pedir ayuda. La Sociedad Española de Urgencias Pediátricas recomienda la siguiente secuencia de actuación:
  • Proteger: Hay que asegurar la protección del accidentado y del que va a socorrer. 
  • Avisar: Servicios de Emergencia 112 o Servicio de Toxicología 91 562 0420. 
  • Socorrer: Practicar los primeros auxilios al accidentado.
Indudablemente aun poniendo todas las medidas de seguridad posibles, nadie está exento de que su hijo/a sufra un accidente. Cuando esto ocurre, los padres suelen tener un sentimiento de culpabilidad fuerte, es necesario que tengan el apoyo para no culpabilizarse por estas situaciones indeseables.



Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Maria Eugenia Milagro Jiménez

Enfermeras especialistas en Pediatría. 

Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN@AEPANenfermería

Bibliografía
  • AEPED En familia. Prevención de accidentes. Disponible en: http://enfamilia.aeped.es/prevencion/prevencion-accidentes
  • De la Torre M. Como actuar frente a un accidente infantil. Sociedad Española de Urgencias Pediátricas. Disponible en: http://www.seup.org/pdf_public/hojas_padres/prevencion.pdf
  • Esparza Olcina M. Grupo PrevInfand/PAPPS Infancia y Adolescencia. Prevención de lesiones infantiles por accidentes. Rev Pediatr Aten Primaria. 2009;11:657-66.
  • Kendrick D, Barlow J, Hampshire A, Polnay L, Stewart-Brown S. Programas de crianza para la prevención de lesiones no intencionales en la niñez (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 2. Chichester,UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
  • Pastor Rodriguez A., Mingueza Sebastian Y. Estudio sobre accidentes infantiles atendidos en los centros de salud. Fundación Mapfre. Madrid 2010.

martes, 17 de mayo de 2016

Cuidemos al cuidador de la persona dependiente

Aunque vejez y dependencia no son sinónimos, dos terceras partes de las personas con discapacidad son mayores de 65 años. El cuidado informal (no profesonalizado) de estas personas habitualmente recae en un miembro de la familia, normalmente hija o esposa, de edad intermedia (53 años) y sin actividad laboral (ama de casa, pensionista, jubilada o parada). 

Los cuidadores, a menudo, refieren sentirse útiles, hablan de un aumento de autoestima y de la satisfacción de verse capaces de afrontar nuevos retos. Sin embargo, existe evidencia científica de repercusiones emocionales negativas, especialmente en aquellas personas que han de hacer frente a problemas conductuales en sus mayores (vagabundeos, gritos, destrucción de objetos...).


Salud mental en el cuidador
Habitualmente, el cuidador no profesionalizado es miembro de la familia / Pixabay


Cuidar es duro. El cuidador se desgasta emocional y físicamente, y eso puede generar rechazo hacia el dependiente. Por tanto es vital que sea consciente de que debe protegerse.

El estrés, la fatiga y el agotamiento se producen como consecuencia de la lucha diaria para cuidar al dependiente, porque a menudo esta tarea genera la sensación de ausencia de control. Todo ello puede desembocar en el llamado “síndrome del cuidador quemado o burn-out”.

Esta afección se caracteriza por un profundo desgaste emocional y físico de la persona que cuida al dependiente. Si cuidador y dependiente conviven, este desgaste es aún mayor.

Si el cuidador reprime con mucha frecuencia sus sentimientos y emociones, aumenta la presión que soporta. Esto puede desembocar en actitudes y sentimientos negativos hacia la persona dependiente, además de desmotivación, depresión, angustia, agobio, irritabilidad e incluso violencia. La situación puede sumarse a problemas de otra índole como laboral, económica o legal.

El mayor consejo que podemos dar desde este blog es: CUIDA AL CUIDADOR.

El cuidador debe, entre otras cosas:

  • Pedir ayuda y saber delegar.
  • Hacer ejercicio.
  • No dejar de hacer planes con amigos.
  • Preocuparse por su alimentación y descanso.
  • Fomentar la autonomía del dependiente.
  • Acudir a grupos de apoyo, familiares.



Javier Laparra Garrido (@Laparrovic)
Especialista en Enfermería de Salud Mental
Miembro de ANESM Navarra @AnesmNavarra


Concepción Molina Pérez

Especialista en Enfermería Geriátrica
Vocal de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG) (@sngeriatria)



Bibliografía:
  • Crespo L.M, López M.J. El apoyo a los cuidadores de familiares mayores dependientes en el hogar: desarrollo del programa “Como mantener su bienestar”. IMSERSO, 2007:18-21. Disponible en http://www.imserso.es/InterPresent2/groups/imserso/documents/binario/apoyocuidadores.pdf
  • Gómez S.A. Intervenciones de enfermería en el cuidador informal del adulto dependiente. Nuber Cientif. 2014;2(11):21-26. Disponible en: http://nc.enfermeriacantabria.com/index.php/nc/article/view/35/33